Pero la música, siendo muy atmosférica, consiguió mantener viva la chispa de la esperanza, y eso ayudó bastante, pues el último tramo lo superé a base de paciencia y temple de acero. Nada mal el nivel, aunque no es de mis favoritos.
Ahora que se abrió un camino bifurcado, terminé en un nivel llamado Koopa Lake 2. El nivel no parece tramposo, pero debo decir que se vuelve laberíntico en ciertos tramos, así que uno tiene que calcular todo y estar pendiente del entorno; si fallas en un punto, no te pierdes, pero sí puede afectar tu travesía. El Valle de Bowser siempre trae sorpresas, y este nivel tenía una bastante curiosa: una luna mágica oculta y un tramo final donde el creador nos puso a un par de molestos Hammer Brothers voladores (Amazing Flyin' Hammer Brothers), claramente colocados con malas intenciones para provocar ansiedad y frustración. Pero una vez vencidos, el resto se vuelve sencillo. Es un mundo sin demasiados tropiezos; solo pide paciencia.
Ahora me desvié de la ruta principal para
entrar a un castillo repleto de Monty Moles. En este nivel (Monties Mansion),
la gracia y el reto están en el tramo final, donde tendrás que avanzar montado
sobre un Mega Mole. Debo decir que es bastante molesto, pues si no calculas
bien el salto, mueres. Pero como ya sabes, esto es de prueba y error,
constancia y paciencia. Al final se consigue y se logra superar la prueba. Algo
que se agradece mucho de este nivel es la música del tramo final; reconozco que
encaja perfectamente con este tipo de desafíos de dificultad progresiva.
Monties Mansion no es un infierno kaizo; es simplemente un nivel de paciencia y
saltos medidos.
El overworld sigue sorprendiéndome. Ahora estoy a un solo nivel (Freezeflame Rock) de llegar al castillo 7 y luego al castillo de Bowser. Pero algo me dice que hay una trampa en todo esto; no siento que este sea realmente el final de la aventura.
¿Continuaré avanzando?
Creo que sí.
…Y si bien Freezeflame Rock es el último nivel
antes de entrar al castillo 7, debo decir que es un nivel bastante molesto.
Saltos precisos, ángulos que calcular y enemigos colocados malintencionadamente
son parte de las cosas con las que hay que lidiar para llegar a la meta. Pero
eso no es todo: estamos en medio de un mar de lava, así que no existe piso
firme; solo queda saltar y seguir saltando. Y aunque por momentos resulta
desesperante, debo reconocer que me pareció interesante la forma en que fue
construido el nivel. Más allá de la dificultad, fue una experiencia bastante
entretenida. Es otro mundo de saltos precisos, velocidad constante y nervios de
acero.
Notas de Bitácora:
- Pasar un tramo hasta llegar al checkpoint de la casa fantasmal (Frozen Fears) no fue una tarea sencilla; el truco estaba en calcular bien el paso y coordinar los saltos sobre un dino espectro. Parece simple, pero eso, para un “dedos rotos” como yo, toma tiempo.
- El creador sigue obsesionado con las plataformas minúsculas, las cuales son un suplicio, sobre todo cuando aparecen en los niveles de hielo, lava o de “las alturas”.
- Los Amazing Flyin’ Hammer Brothers fueron avistados por primera vez en Donut Plains 4 de Super Mario World, y desde entonces se han ganado la reputación de ser una de las variantes más molestas y agresivas de los Hammer Brothers tradicionales. A diferencia de sus contrapartes terrestres, estas criaturas patrullan los cielos montadas sobre pequeñas plataformas voladoras que se balancean constantemente de un lado a otro. Desde el aire, atacan lanzando martillos en picada, convirtiendo cada salto en una situación de riesgo calculado. Su presencia suele generar tensión inmediata, especialmente en niveles con plataformas reducidas o abismos cercanos. Aunque existen varias formas de derrotarlos —como golpear la plataforma desde abajo, saltar sobre ellos o utilizar bolas de fuego— acercarse demasiado suele ser peligroso. La lluvia constante de martillos obliga al jugador a medir cada movimiento con precisión, ya que un error mínimo puede terminar en una caída fatal. Curiosamente, cuando uno de estos enemigos es derrotado, la plataforma continúa flotando y siguiendo su trayectoria original, como si aún conservara la memoria del combate. Sin embargo, si el Hammer Brother cae antes de que la plataforma inicie su recorrido, esta permanece inmóvil en el aire, suspendida en un extraño silencio. Durante la presentación de enemigos en los créditos del juego, las plataformas de los Amazing Flyin’ Hammer Brothers presentan una apariencia distinta: bloques vacíos de tono gris oscuro reemplazan a los clásicos bloques giratorios claros, detalle que les otorga una estética aún más extraña y mecánica.
- Los Eeries, también conocidos como Dino-Espectros, fueron registrados por primera vez en Super Mario World como entidades fantasmales que suelen habitar zonas oscuras, cavernas silenciosas y casas embrujadas. A diferencia de otros enemigos del Reino Champiñón, estas criaturas no necesitan correr ni atacar directamente; su sola presencia basta para convertir un tramo sencillo en una experiencia inquietante. Su patrón de movimiento varía constantemente: algunos avanzan en línea recta con una calma perturbadora, mientras otros flotan siguiendo trayectorias tambaleantes e impredecibles, obligando al jugador a calcular cada salto con extrema precisión. Lo más peligroso es que rara vez aparecen solos. Los Eeries suelen desplazarse en grupos, rodeando plataformas y estrechos pasillos, creando una sensación permanente de presión y vigilancia. El menor contacto con ellos resulta dañino para Mario o Luigi, y debido a sus movimientos erráticos, es común cometer errores por nervios o apresuramiento. En escenarios con hielo, plataformas reducidas o saltos ajustados, su presencia puede transformar por completo el ritmo del nivel. Su nombre proviene de la palabra inglesa “Eerie”, utilizada para describir algo extraño, inquietante o escalofriante. Y tras cruzarse con ellos en plena oscuridad, resulta fácil entender por qué recibieron ese nombre.
Niveles explorados: 4
Sensación: Fluidez con grado de dificultad
Estado del jugador: Alerta
Tiempo de juego: 2 horas con 30 minutos
La ruta final ya está tomada. Solo queda superar el castillo 7 (Disturbing Castle) y finalmente el castillo de Bowser… pero lo dejaré hasta aquí por ahora.
Esta aventura continuará.






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